Desde la Editorial Arte Sin aduanas, presentamos el nuevo material de la escritora
Beatriz Bianchetti, " Extravíos". Cada microrrelato nos lleva a recorrer historias sorprendentes, pintadas por la singular mirada de la autora. Suspenso, intriga y emociones que se entretejen en cada página y nos invitan a perdernos en un clima, a menudo, cargado de nostalgia.
La nota aquí en Humana Resistencia.
Prólogo:
Es
imposible separar los relatos de la Betty que uno conoce.
A
pesar que la escritora con habilidad lo disimula, no hay relato que no tenga su
pasado, su presente, su futuro.
Desfilan
en las cuarenta y pico de páginas sus realidades, a veces sus fantasías, otras
sus sueños.
Cada
relato parece ser un mensaje a alguien, a veces a ella misma, en otros casos a
quienes pasaron por su vida a través de parentescos, amistades, referentes
circunstanciales en viajes, anécdotas escuchadas, historias prohibidas en su
momento.
Hay
más dolores que sonrisas. Hay más partidas que llegadas.
Está
también en ocasiones la libertad de cumplir anhelos.
Es
bueno que cada comienzo de relato marque un lugar, una calle, un barrio, un
transporte. Eso le fija al lector un marco de referencia y se sitúa mejor en la
situación, en el drama, en el disfrute.
Lo
mismo pasa con los personajes. Betty le pone adjetivos a cada bailarín de su
ballet de situaciones diversas. Y entonces uno sabe qué puede esperar de
cada uno, según sea un santo o un diablo.
Los
EXTRAVÍOS de Betty tienen sustancia, suspenso, calor, emoción, referencias,
caprichos del destino.
Terminé
de leer su libro pensando que no hay mejor catarsis que la escritura.
Y
Betty lo hace con sutileza, elegancia, ternura, y seguramente lo ha disfrutado
aunque esté empapado el libro de nostalgia.
La
lágrima de Betty que cayó sobre la página 41, seguro es la alegría de haber
podido contar en relatos, gran parte de su vida.
Luis Tulio Siburu